"El precio de la seguridad es la eterna vigilancia"; Suele ser un lema utilizado corruptamente y mal utilizado por toda expresión inferior del poder. En tiempo donde todos podemos ser vigilados por cualquiera, nuestros hábitos pensamientos, emociones, anhelos de vida, etc., hay un espacio, una pequeña puerta donde se guardan los mas profundos secretos y de donde se pueden desencadenar las mas terribles tempestades de la justicia, que es invisible a cualquier ojo tecnológico o inteligencia corrompida. Bastaría tan solo un acontecimiento, las palabras justas para que se despierte tal poder colectivo y se trasmita de forma endémica hacia los corazones preparados. Para todo aquel que piense dirigir o gobernar, que lo haga siempre con amor, por que cada acción trae sus respectivas consecuencias. El ambiente esta calmo, demasiado calmo, ¿sera que anuncia un temporal?...
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